SIN SODA | O |
20 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA INDUSTRIA estradense está arrinconada. Aeropuerto no va a haberlo nunca, el tren es difícil que llegue y las comunicaciones por tierra con las ciudades más próximas son una pena. La autovía a Santiago está proyectada sólo hasta la mitad y, a no ser que el bipartito lo remedie, el tramo A Estrada-Pontevea se quedará esperando mejores tiempos. El viaje a Pontevedra es desesperante. Muchos conductores prefieren la secundaria de Moraña que el embotellamiento seguro de Caldas de Reis. Nadie se ha atrevido a solucionarlo, por más incomprensible que parezca. Al problema de infraestructuras se suma la carencia de suelo industrial. La Cidade do moble es el antídoto contra el declive. Media docena de fábricas de Lagartóns esperan poder ampliar sus instalaciones y otro puñado de empresas están a la expectativa. Sus inversiones en A Estrada dependerán de los plazos previstos. El momento es ahora, así que se impone agilizar el proyecto. Si Lagartóns se va a convertir en la Cidade do moble de Galicia como el nuevo gobierno bipartito asume, entonces tampoco debe haber pegas a la supramunicipalidad del proyecto. De otro modo las nuevas parcelas no estarían disponibles hasta el 2009. Y entonces puede que no hagan falta siquiera.