El ex seleccionador nacional aunó teoría y práctica para la construcción de un pivote Isidoro Martínez abordó cuestiones del entrenamiento y el lanzamiento de seis metros
09 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El primer clinic de Lalín se puso en marcha ayer con la ponencia de César Argilés sobre la construcción de un pivote. Con un claro espíritu didáctico y práctico, el ex seleccionador nacional se dirigió a los alrededor de 25 monitores y entrenadores reunidos para recordarles algunos principios fundamentales a la hora de entrenar. El director del clinic partió de la base de que el balonmano es «un deporte de inteligencia en el que la mentalidad es más importante que el físico, aunque obviamente, tampoco podemos olvidarnos de éste». Argilés dirigió parte de su ponencia a la forma en que monitores y entrenadores deben dirigir y preparar a los equipos de base. Para el ex seleccionador es vital tener en mente un plan de evolución, y disponer de fundamentos técnicos. Hay que planificar las distintas etapas y tener en cuenta que el «entrenador es como un escultor». Construir poco a poco al jugador es imprescindible, y para ello se deben efectuar ejerdicios específicos. Para César Argilés parte de la función de un entrenador pasa por ser un rehabilitador, corregir los errores que el jugador pueda tener. Uno de los peligros a los que los preparadores deben hacer frente es a los individualismos. El pivote César Argilés insistió ayer en las necesidades de un pivote. Desde moverse en distancias cortas, hasta aguantar los toques, pasando por una correcta movilidad son fundamentales para su buen juego. La mejora de los lanzamientos o la correcta recepción del balón fueron algunos puntos que el director del clinic abordó. La otra ponencia de la tarde de ayer corrió a cargo de Isidoro Martínez. El segundo entrenador del Ademar centró su ponencia en el entrenamiento físico y la mejora del lanzamiento de 6 metros.