Crónica Una avería en varios transformadores dejó sin suministro a diversas zonas de la villa pero también a algunos núcleos de población de las parroquias más próximas
26 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Los apagones que mejor se recuerdan, por prolongados y reiterados, suelen estar relacionados con nuestras infancias y con los largos y tormentosos inviernos. Algunos recuerdan hasta dos días seguidos sin suministro. La modernidad trajo en los años setenta y ochenta a Galicia, y a la villa estradense, nuevos y modernos equipos, líneas, transformadores y hasta sistemas automáticos que corregían averías, y los apagones empezaron a escasear, y casi siempre se ajustaban a los tiempos de lluvias y temporales. Que se produjeran en verano ya empezó a ser raro en los años noventa, y muchos jóvenes ya no saben ni siquiera qué es eso. Pero buena parte de la villa estradense, y diversas aldeas de los alrededores, se despertaron ayer, tras un largo fin de semana que el 25 de julio convirtió en puente, sin suministro eléctrico. Cuando pasaron dos horas sin energía, y viviendo un verano caluroso sin ventoleras, se sospechó que alguna avería de importancia estaba afectando al abastecimiento. El corte se prolongó hasta tres y cuatro horas en bastantes puntos. Los que estan de vacaciones se perdieron el curioso apagón veraniego. Eso sí, en algunos congeladores y frigoríficos la cosa empezaba a ser preocupante. Pero pasada la una de la tarde, todo volvió a normalidad. Fenosa explicó poco después que un problema en un tendido provocó daños en el transformador próximo al campo de fútbol y en otros secundarios. El corte afectó más a la zona próxima a la Casa da Cultura y aldeas de Paradela y Riveira.