La Foliada de Lalín repitió éxito con más de un millar de campistas de forma continua desde el viernes
DEZA
?a Foliada de Lalín es más que música y mezcla de ritmos llegados de diferentes países. A los sones de los grupos se le une el intercambio de experiencias entre los asistentes. Se vive un ambiente especial. Más de un millar de campistas ocuparon la carballeira de As Casianas desde el pasado viernes. A ello hay que unirle los que se desplazaron en sus vehículos para asistir a los conciertos y a las actividades, que sumaron centenares de personas rendidas a la miscelánea de estilos. En la jornada del viernes la revelación fue el grupo vasco Ortophonk, que sustituían en el cartel a la formación argentina Íntima. Los músicos vitorianos conectaron muy bien con el público con sus acordes que mezclaban jazz y funk. Le acompañaron para abrir boca Fran Pérez, Sol de Farofa y Lamatumbá, que el día antes había participado en el festival silledense Fouciños e Toxos. La noche, que fue bastante fresca para esta época del año, no afectó al buen ambiente reinante hasta altas horas de la madrugada. Respaldo exterior Tras una mañana de descanso para los que decidieron acampar en As Casianas tras disfrutar de la música, que algunos aprovecharon para acercarse hasta el casco urbano lalinense a reponer provisiones, ayer a la tarde la actividad volvió a la Foliada. Los Festicultores llenaron el ambiente con sus ritmos gitanos, hubo cuentacuentos y la actuación de la formación teatral gallega Mofa y Befa. A la noche estaba prevista la actuación de Dis Ke Te Crew, los catatalenes Tomcutú; la banda portuguesa Expensive Soul, con un fin de fiesta que estaba previsto que correspondiese a la formación Watcha Clan. Los organizadores se mostraron satisfechos con la participación. Destacaron la presencia de asistentes llegados desde puntos muy diversos tanto del resto de Galicia -muchos de ellos de la zona costera-, así como del resto de España. «Ven moita xente de fóra», destacó uno de los organizadores de la Foliada, Carlos Montilla, que ayer por la tarde indicaba que aguardaban la presencia de unas cuatro mil personas en el concierto de la noche. A diferencia de ediciones anteriores, el festival lalinense no incluirá actuaciones durante la jornada dominical, ya que es el día de recogida y la asistencia era ya escasa tras dos días de fiesta continua. Eso sí, habrá puestos para poder comer al mediodía antes de despedirse de esta edición.