EL CRISOL | O |
14 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.TENGO LA impresión de que en los últimos tiempos hay gobiernos que tratan de dejar para el futuro inmediato determinados proyectos «atados y bien atados». Pero que, al igual que en 1975 y años siguientes hubo quien se encargó de ir desatando y desatando para bien de todos, lo mismo puede pasar con lo que ahora se ata. Un ejemplo podrían ser las millonarias inversiones comprometidas por Álvarez Cascos en el Ministerio de Fomento en sus últimas semanas al frente: pese a estar escritas en el BOE, más tarde el nuevo Gobierno hizo revisión de aquello que se escribía como Plan Galicia. En los últimos días, da la impresión de que asistimos a un Plan Lalín: las distintas consellerías anuncian inversiones millonarias en el municipio, que el gobierno local trata de amarrar mediante convenios. Y se habla de 11,2 millones de euros para ampliar el polígono Lalín 2000; de 1,6 millones para la nueva casa consistorial; de 430.000 euros en parcelarias o de 335.700 en una guardería, amén de los ya anunciados 2,3 millones en la ronda Este. El problema es saber si alguien desatará : pero ni siquiera tiene que ser de otro partido. No lo fueron quienes dejaron obsoletos convenios rubricados, como el circuito de conducción segura o la escuela de capataces.