Reportaje | Cafeterías a cielo abierto La?creación?de zonas semipeatonales?y?la?persistencia?del?anticiclón han multiplicado la petición de?permisos?para?instalar?terrazas. Una?decena?de?bares?se han abierto?a?la?calle
10 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l terraceo es un fenómeno social con gran tradición en algunos pueblos costeros y reciente implantación en A Estrada. Hasta hace poco la ruta de sombrilla en sombrilla no daba ni para completar la ronda. Sin embargo, la humanización del centro y la ampliación de las zonas de paseo han puesto en bandeja el bum del terraceo. Hace años sólo las plazas de la Farola y Martínez Anido ofrecían mínimas posibilidades. Ahora la semipeatonalización de las calles Ulla, Calvo Sotelo, Justo Martínez y Don Nicolás ha dado alas a las cafeterías para echarse a la calle y el anticiclón que hace días calienta el asfalto las ha animado a solicitar licencias. Una decena de bares han sacado a las calles mesas y sillas. No todos tienen en mano el permiso, pero la mayoría lo está tramitando. El agobiante calor de los últimos días les hizo entender que adelantarse al papeleo formal era más que una infracción un servicio social. En la junta de gobierno local del próximo lunes se debatirá ya la concesión de cinco permisos para el bar Budi, la cafetería Nicol¿s, el café Antón, el mesón A Vila y el bar Terraza. Otros cuatro locales tienen ya la licencia aprobada. La mayoría de los bares solicitan permiso al Concello para los meses de junio, julio y agosto, aunque a veces se amplía hasta septiembre, en función de la meteorología. La aprobación de las solicitudes depende del espacio disponible en la vía pública. La autorización requiere un informe favorable de la Policía Local, que vigila que el mobiliario deje libres las entradas de garajes y edificios y los escaparates ajenos y que no interrumpa el tránsito de los peatones. La policía establece también en su informe el número máximo de mesas que podrán instalarse. No obstante, el gobierno local tiene la última palabra. Además, los hosteleros pueden negociar con otros empresarios la ocupación de la vía pública, como ocurre con la terraza de la cafetería Nicol¿s, situada en la Farola, frente a los escaparates de otros comercios.