LÍNEA DE TRABAJO
27 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Vila de Cruces ha apostado fuerte por el aprovechamiento de los recursos naturales que ofrece el privilegiado entorno en el que se encuentra. Tiene tres áreas recreativas y trabaja en la creación de un aula de de la naturaleza y un centro de interpretación del río Ulla. La inclusión del municipio dentro del programa para el desarrollo del medio rural del Leader ha jugado un papel clave en este proceso, con la aportación de recursos europeos para la potenciación de los productos locales y para valorizar espacios. En la anterior fase del programa, la antigua Terra de Carbia fue la que más recursos económicos recibió a través del plan. La localidad ofrece una amplia oferta de casas de turismo rural: nueve, que están distribuidas por distintas parroquias. Además, uno de sus establecimientos, Casa dos Cregos, en Bascuas, fue el primer local gallego de estas características que recibió el distintivo de calidad «Q». La oferta cruceña supera las cincuenta habitaciones, la mayor parte de ellas dobles, que permiten acercarse al medio rural. El municipio también cuenta con el único balneario de la comarca, que amplía todavía más la oferta hotelera. La gastronomía es otro de los puntos en los que ha incidido especialmente el programa Leader. La potenciación de los productos tradicionales, con el galo como claro ejemplo, es otra de las líneas de trabajo. Junto a él están las rosquillas, las empanadas o los chorizos todos ellos amparados bajo Red Europea de Patrimonio Gastronómico, en la que la localidad tiene varios establecimientos incluidos. Lejos de ser un punto para únicamente pernoctar o comer Vila de Cruces despierta en los visitantes el instinto por indagar y descubrir sus rincones. Nada es igual a lo anterior. Sus tres ríos describen paisajes entre las suaves montañas. El pantano de Portodemouros ofrece la posibilidad de practicar diversos deportes náuticos en el Ulla, que también se puede cruzar en la barcaza. A ello hay que unirle el patrimonio. El mosteiro de Camanzo es una de esas citas ineludibles o el puente de Gres. También se puede visitar una arquitectura singular en Galicia, la del poblado minero de Fontao.