EL CRISOL | O |
20 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LOS VECINOS de varias parroquias estradenses afectadas por destrozos causados en infraestructuras viarias y servicios por las obras de construcción de la autopista de A Estrada a Santiago han visto como sólo una parte de esos daños fueron reparados después por la empresa responsable. Los demás destrozos están aún a la vista, y con pocas expectativas de que aparezcan máquinas, a corto plazo, para reponer aquellas pistas, accesos, conducciones e incluso regatos naturales de aguas pluviales. Las reclamaciones se plantearán muy pronto en el juzgado, mientras el BNG actúa por otra banda, llevándolas al Congreso de los Diputados. Ante esas situaciones de daños y destrozos, los únicos que fueron realmente prácticos fueron los dueños del pazo de Oca. Un día, con las obras de la autopista a medio realizar, en sus canalizaciones de agua apreciaron algo de barro, y al día siguiente amenazaron con una denuncia en el juzgado, que habría paralizado la obra. Dos días después, máquinas y operarios de la empresa que construían la autopista corregían la deficiencias, y el pazo volvió de inmediato a contar con agua cristalina para sus grifos, estanques y riego. Mientras, en las aldeas del entorno, de toda la zona Este del municipio, se confiaba en la fortaleza que mostraba el gobierno local al afirmar que todos los destrozos serán corregidos. Fortaleza que valió para recuperar algunos servicios, pero que resultó estéril hasta ahora para reparar otros daños de importancia. Al final, el Concello acudirá al juzgado, y Dozón-UTE tendrá que aparecer, si aún existe, para solventar esos problemas. La cuestión es si existe aún.