A rúa do vento «La buena caligrafía» dirigida por Álex Sampayo y de la productora Ciudadano Frame logró el premio Mestre Mateo al mejor cortometraje de ficción
21 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El cortometraje La buena caligrafía obtuvo este domingo el máximo reconocimiento dentro de Galicia: el Premio Mestre Mateo. La producción audiovisual dirigida por el lalinense Álex Sampayo y producida por Ciudadano Frame venció en la categoría al mejor cortometraje de ficción. No es el primer galardón que llega a esta creación lalinense: ya logró el premio del público en Noia y obtuvo el primer puesto en el certamen de Guijuelo. Al escenario del Teatro García Barbón subieron para recoger este «Oscar» de la academia gallega el director Sampayo y el productor Carlos Taboada . La productora Ciudadano Frame mostró su satisfacción por el logro, cuando era la segunda vez que uno de sus productos estaba nominado al premio Mestre Mateo. Hace dos años se habían quedado a las puertas con «Bobo Furcia». Carlos Taboada explicó que no aguardaban el reconocimiento puesto que los otros tres cortometrajes nominados se habían dado a conocer mucho más durante el 2004. El cortometraje La buena caligrafía puede cosechar nuevos galardones. Está nominado en el Festival Internacional de Uruguay; en el de Móstoles, en el Internacional de Cortometrajes de Europa y Mediterraneo de Tarragona y en la muestra de cortometrajes Adolfo Aznar-Villa de Almunia. Cigüeñas en Lalín No sólo los premios de cine recaen en Lalín. Las cigüeñas también eligieron la localidad, en este caso en A Veiga, como destino. Al menos cuatro de las aves se detuvieron en esa zona. Dez TV logró grabarlas este domingo por la mañana. Falta saber si estos animales, que no pasan nunca desapercibidos, eligieron la zona sólo para unas horas o se decantan por quedarse más tiempo. Las estrellas del fútbol sala se convierten en profesores Alemao, ala brasileño del Autos Lobelle, y Chenlli, portero del Ákzar Lugo, se sumaron ayer a la iniciativa del I Campus de Cerdedo, para convertirse en maestros por un día. Ambos pusieron sus conocimientos al servicio de una treintena de chavales de 8 a 15 años, que aprovecharon la ocasión para fusilar a preguntas a los dos jugadores. Y es que los éxitos de la selección nacional despiertan cada vez más interés entre los más jóvenes, que también pudieron disfrutar de los saberes del segundo técnico del Lobelle, Tomás de Dios.