Crónica | La movida del sábado fue tranquila pero hubo dos denuncias Varios vehículos de la Guardia Civil, y la presencia de los antidisturbios que el alcalde no quería, lograron un cierre tranquilo de los locales y el lleno en las discotecas
14 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La guillotina que amenaza a la movida estradense de los sábados por la noche sirve al menos para las dos discotecas de la villa se llenen a las cuatro de la madrugada. También convierten los jardines municipales en una improvisada romería del botellón, aunque esta zona verde ya era punto de encuentro habitual de algunas pandillas que prefieren su propia fiesta, más barata y con menos riesgo. La última movida sabatina resultó apacible y ajustada al horario oficial. No obstante, y aunque las incidencias y revuelos fueron mínimos, se registraron dos denuncias, por insultos a los agentes del orden por parte de dos jóvenes. Uno era de Vedra y otro de un municipio cercano a Santa Comba. A las tres y media los locales empezaron a cerrar sus puertas, y a las cuatro, o poco más, ya no quedaba gente en el interior. Nadie quería arriesgarse a forzar la intervención de las cinco o seis patrullas de la Guardia Civil -había antidisturbios aunque el alcalde dijo que no los deseaba- y otras dos de la Policía Local, que estaban listas para intervenir si no se cumplían los horarios. De hecho, en ningún local tuvieron que advertir que ya era hora de cerrar. El botellón en la alameda era más animado que nunca, aunque se sentían vigilados. A las cuatro se concentraron en A Farola bastantes jóvenes, pero se encaminaron poco a poco hacia las los discotecas, que hicieron caja doble: la suya y la de los cuatro listos insolidarios que -fastidiando a todos- no quisieron cerrar una hora antes cuando había que ser listos de verdad.