AL FILO | O |

14 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

JUGÁRSELO TODO a una sola carta no es la opción que elegiría la mayoría de nosotros. Y eso es lo que opinan una parte importante de los alumnos del instituto García Barros de A Estrada. En una encuesta realizada en el centro, la inmesa mayoría votó en contra de mantener el selectivo. Y es que eso de que un único examen sirva para decidir tu futuro, marque a qué facultad puedes entrar o te deje fuera de ella, no es plato de gusto. Hay quien toda su vida quiso ser veterinario y se quedó en funcionario después de tener que cambiar esa carrera por otra para la que no tenía vocación y que luego abandonó. Todo por una décima de punto que le dio con la puerta en las narices de la facultad y le impidió entrar. No sólo los estudiantes del García Barros opinan que es mejor valorar el esfuerzo de toda una vida de estudio que el número de un examen en el que a veces obtener una nota u otra es cuestión de suerte y del día que tenga uno. Los alumnos estradenses lo tenían claro, aunque en otras cuestiones las opiniones no eran tan unánimes. Una de las cosas que no tenían muy claro era eso de dar la asignatura de Religión. 86 votaban por hacerla desaparecer del mapa académico. 82 no estaban en contra, pero opinaban que debía ser voluntaria y existir otra alternativa y sólo cinco creaín que fuera obligatoria y evaluable. Los que tenemos ya unos añitos nos acordamos de aquellas clases de Religión con catecismo y fichas incluidas para rellenar las cosas que más te gusta hacer y las que te costaban más esfuerzo. Todo para animarnos a cultivar eso que llamaban el sacrificio y la vocación de servicio que consistía, a nuestra corta edad, básicamente en ayudar a poner la mesa, no martirizar a los pequeños y no incordiar.