?no de los mayores problemas que enfrenta hospitalización domiciliaria es el tráfico en Santiago, y sobre todo la dificultad de estacionar. En recorrer el trayecto desde A Choupana a la rúa do Vilar se tarda en ocasiones más que para ir a Padrón. Además, a pesar de utilizar vehículos rotulados «son frecuentes las multas por estacionar en la ORA e incluso que los lleve la grúa. La policía local no entiende que necesitamos maquinaria, sueros, medicamentos y otros elementos que llevamos en el coche para nuestro trabajo. Lo que ocurre aquí contrasta con otros lugares, como A Coruña, donde todo son facilidades. Santiago debería tener lugares para estacionamiento de vehículos sanitarios», explica Luís Masa. Las visitas a los domicilios sirven también de propaganda para la unidad, pues es una forma de que la conozcan los convecinos del enfermo asistido, y otras personas o locales a los que eventualmente solicitan alguna información para localizar al paciente. Éso provoca que, en ocasiones, familiares de personas ingresadas o que están en urgencias se interesen por la posibilidad de beneficiarse de este servicio. Para hacerlo, se requiere siempre un cuidador principal de referencia que se coordine con la unidad y respete las indicaciones. Los profesionales siguen un promedio de una a dos semanas a la mayoría de los enfermos, aunque los casos más graves pueden precisar hasta un mes.