La comitiva lalinense fue recibida en la mañana de ayer en las oficinas municipales de Maspalomas -el consistorio se ubica en San Bartolomé, a 30 kilómetros por una sinuosa carretera de montaña- por el alcalde Marco Aurelio Pérez, que acababa de aterrizar procedente de Suecia. Xosé Crespo dejó constancia en su sinatura de su satisfacción por el trato recibido en estos días por la delegación de Lalín, pero también por la acogida que Canarias dispensó a los gallegos que eligieron a las islas «como su tierra de promisión». Crespo apuntó la posibilidad de desarrollar en el futuro intercambios culturales entre los municipios de Lalín y Tirajana. El regidor lalinense apuntó que «nos hemos sentido como en nuestra casa», e invitó a todos los canarios a visitar Lalín, «un pueblo hermano, un pueblo amigo». El alcalde lalinense expresó también que con la celebración de la Feira do Cocido en Maspalomas «traemos hasta aquí un trocito de Galicia», y aludió a las conexiones entre la isla de Gran Canaria y Galicia, palpables en las advocaciones de distintas iglesias al Apóstol Santiago. Por su parte, Marco Aurelio Pérez también expresó su agradecimiento a la colectividad gallega, que con su trabajo en distintos sectores contribuyó al desarrollo de Canarias. Ambos regidores intercambiaron los pin con los respectivos escudos municipales, así como otros obsequios.