Crónica | Promoción exterior de la gastronomía de Deza Más de cuatrocientos comensales asistieron a la fiesta gastronómica en Maspalomas; el servicio tipo buffet les permitió elaborar el plato típico dezano a su gusto
19 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Maspalomas registraba al mediodía de ayer 20 grados de temperatura. Tal vez no sea el frío que se asocia al Cocido, pero fue una buena temperatura para los más de 400 comensales que se dieron cita en el hotel Meliá Tamarindos. Siete horas antes, José Luis Iglesias empezaba a preparar un cocido con toque touroperador: se sirvió tipo buffet por vez primera, como repitió en varias ocasiones el alcalde Xosé Crespo. Si se dice que el Cocido es un plato igualitario, que se puede encontrar en casas de diferentes economías; el servicio de buffet incrementa este carácter. La mesa presidencial se quedó vacía, al tener que salir las autoridades a recoger las viandas en las largas colas que formaban los gallegos y sus amigos canarios: para algunos de ellos ayer era su bautizo de Cocido, y no dudaban en girarse para preguntar cuáles eran las partes más sabrosas. Con agilidad, la gente fue retornando a las mesas para dar buena cuenta de los quinientos kilos de carne llevados desde Lalín. Sólo faltaban los grelos, que fueron sustituidos por coles en esta Feira do Cocido en el exterior. Elogios Cabanas cumplió su papel al frente de los fogones, ya que el plato fue elogiado por los comensales, que habían pagado 30 euros por las invitaciones: prueba de ello es que fueron muchos los que repitieron aquellos ingredientes que más les habían deleitado el paladar. En estos últimos cinco días el restaurador lalinense contó con cinco ayudantes para preparar la comida, regada con vino de la variedad mencía. Y si tanto Crespo como el alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez, aludieron a las posibilidades de desarrollar en el futuro intercambios culturales, el Cocido dio muestras de poder con cualquier maridaje culinario. De esta manera, en los postres no hubo ni filloas ni orejas ni queso con membrillo. El carácter de buffet internacional volvió a revelarse, con las clásicas tartas y pastelitos; y también la huerta canaria, con frutas tropicales para elegir.