El declive de Botos contrasta con un nuevo cargadero en Campomarzo

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DEZA

Fomento, Xunta y Renfe superaron el millón de euros para esta instalación y otra en Maside Los trabajos permiten agilizar las maniobras de carga de trenes de balasto de 800 toneladas

15 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?l paulatino desmantelamiento de la estación ferroviaria de Botos, en Lalín, contrasta con otras inversiones en el tramo Ourense-Santiago, que pertenece a la línea Zamora-A Coruña. En este sentido se construyeron dos nuevas estaciones: una en Maside y otra como apartadero-cargadero en la cantera de Campomarzo, en la parroquia silledense de Abades; la inversión en ambas actuaciones superó el millón de euros, a través del convenio de colaboración que suscribieron en diciembre del 2000 el Ministerio de Fomento, Xunta y Renfe para la mejora ferroviaria de la red interior de Galicia. Los trabajos realizados en la instalación silledense permiten realizar de una manera más ágil las maniobras en el apartadero-cargadero de Campomarzo, donde periódicamente se realiza la carga de trenes de balasto de 800 toneladas de peso. Un trabajo que según indicaban fuentes del sindicato UGT Transportes hasta hace un par de años se realizaba desde la estación de Botos, cuyas amplias instalaciones para mercancías permanecen cerradas en la actualidad. El propio sindicato ugetista aludía a la pérdida, hace unos seis años, de otro cliente fundamental para la estación de Lalín, como eran las industrias lácteas. En la estación de Campomarzo, se proyectó además un centro de transformación eléctrico que suministra energía hacia los tramos de Lalín y Santiago. Sin embargo, estas actuaciones no suponen nuevo personal en ambas instalaciones ferroviarias, ya que están conectadas con el puesto de mando de Ourense, que controla las dos estaciones de modo remoto, ya que cuentan con accionamiento eléctrico de agujas y cuadro de mando videográfico.