EL CRISOL | O |
08 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.ANDA UN poco revuelto, desde el pasado domingo, el gallinero del Partido Popular estradense.?Todo porque Ramón Campos vino a decir que «el BNG lleva años intentando cargarse el sector de la construcción en A Estrada, y está a punto de conseguirlo, y el PP local no parece poner obstáculos para evitarlo». No aludió el regidor local??ni a nombres, ni a grupos; ni tampoco se refería a medio PP local o a dos terceras partes de ese PP estradense. Se refería??a una forma de entender la política municipal, y de hacer ciertas cosas.?Campos es de los partidarios de tirar para adelante y, si la carreta deja polvo en el camino, ya llegará el viento. Quizá quiso decir que, con miedo a dejar polvo o a que no llegue el viento, la carreta no andaría. En urbanismo y en el sector de la construcción, la carreta estradense marchó a velocidad de una moto, hasta que el proceso del PXOM obligó a descansar un par de años. Y a esto último nadie pone pegas. Desde 1992 el gobierno local que arreaba a los mulos del carruaje se topó con media docena de denuncias; quizá una acabe con inhabilitación??política para alguno, pero la construcción estaba viva. Con menos miedo, se dio licencia el lunes al edificio de la avenida de Santiago.