Análisis | Congalsa Vidal Armadores Ribeira El conjunto barbanzano está plagado de ilustres veteranos de Asobal y División de Honor B, pero carece de juego colectivo, lo que le ha llevado a sumar tan sólo 4 de los últimos 20 puntos
04 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Rafael Gestido, Ángel Soliño o Gabi Ben Modo son algunos de los ilustres jugadores que componen la plantilla del Congalsa Vidal Armadores Ribeira. Un equipo que, a base de talonario, reunió a varios veteranos de Asobal y División de Honor B en busca del pelotazo en su primera temporada en Primera Nacional. La operación le ha salido rana al club barbanzano. Y es que un gran equipo de balonmano no nace simplemente de la suma de brillantes individualidades, sino de la capacidad de sus jugadores de diluirse en la personalidad colectiva del conjunto, entregando todo su talento a un proyecto único y común bajo la batuta de un buen entrenador. Y este último no parece ser el caso del Ribeira. En su año y pico en la plantilla visitante, el dezano Salva pudo comprobar cómo el cambio de categoría transformó al Ribeira en un grupo de «xogadores de gran calidade, pero que fan a guerra pola súa conta. Esa é a única explicación de que estean tan abaixo. Iso, e que non defenden nada (la barbanzana es la quinta peor defensa del campeonato, con 27,12 tantos encajados por partido)». Un cóctel de individualismo y apatía que llevó al lateral a abandonar su disciplina y regresar al balonmano comarcal. La falta de juego colectivo le ha pasado al Ribeira una costosísima factura en las últimas diez jornadas. Siete derrotas, un solitario triunfo y dos empates son su reciente balance. Dos puntos menos de los que cosechó en las seis primeras semanas de Liga.