A CONTRAPELO
02 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.A VECES resulta difícil imaginar el mundo del revés, pero en esta época de Entroido todos deberíamos hacer un esfuerzo por conseguirlo. Trastocar el mal humor de la oficina en sonrisas y bombones. Aceptar el atasco como un tiempo extra para la reflexión. Entender los retrasos para que sirvan la comida en el restaurante como una garantía de que el plato estará exquisito. Aguantar el frío con la ilusión de que la primavera cada vez está más cerca. Escuchar las tragedias en el mundo con la esperanza de que sean las últimas. Hallar el punto de interés al best-seller precedible de turno. Observar las disputas televisivas de los tertulianos como el circo que admirábamos de pequeños. A todo podemos darle la vuelta, aunque sólo sea por unos minutos. Servirá para refrescar nuestras mentes, para olvidarnos de filosofías y sinsabores, y pensar que en tiempos de Carnaval todo es posible.