SIN SODA
22 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.LA CARRETERA de A Estrada a Ponteulla es una sucesión de curvas más recomendable para los adictos a la conducción deportiva que para los vecinos que acaban de zamparse un cocido y no tienen la menor intención de devolverlo. El trazado es tan sinuoso como traicionero y a más de un piloto lo ha dejado en la cuneta. Los vecinos de las parroquias que atraviesa son expertos en enfilar curvas, pero para los conductores desprevenidos puede ser un infierno. Además de estrecho y retorcido, el vial tiene un problema de peso. La actividad industrial de la zona trae parejo un tráfico de alto tonelaje con difcultades para maniobrar en una carretera tan estrecha. Como los camiones no tienen alas, desviarlos no parece mala idea. Lo malo es que no hay mucho hacia dónde y el parche podría no hacer más que trasladar el problema. Lo mejor es evitar las tiritas, meter el bisturí y ensanchar la carretera.