Silleda y Bandeira siempre juntos

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DEZA

Crónica | La utopía de segregación de unos pocos ya ni tiene base legal La nueva norma aprobada ayer exige que la partición de un Concello debe dejar los nuevos con un mínimo de 7.500 habitantes y sólo Lalín y A Estrada dan para eso

20 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

No es ficción que algunos de Bandeira, incluso muy poquitos, pusieron sobre alguna mesa en los años 90 la posibilidad de plantear una segregación del Concello de Silleda. Cuando hablaron ni siquiera se buscaron publicidad, trascendió porque algo así trasciende. Tampoco son ficción, aunque si tienen aire de debate incorformista más que de posiciones, los debates que registra el foro de la pagina web bandeira.org donde se alude a la necesaria independencia de Bandeira respecto a Silleda y a las posiciones contrarias. En los primeros años 90 tenía un atisbo de posibilidad técnica porque se superaban los diez mil habitantes en el municipio y, convenciendo a toda la parroquia propia y a algunas más para la causa, era posible técnicamente partir en dos, 5.000+5.000, todo el municipio. No se podían crear nuevos concellos si quedaba alguno con menos de esos cinco mil habitantes. Medida aparte, utopía cien por cien, claro. Si entonces los cuatro segregacionistas tenían cierto agarre técnico, ahora se acabó. Al menos, a medio plazo y sin una campaña de concienciación que dispare los índices de natalidad a cifras imposibles. Para poder plantearse una segregación en dos del municipio de Silleda tendría que tener un mínimo de 15.000 habitantes y así ya no se puede apostar por utopías en tiempos en que se gestiona la Constitución Europea. Se acabó el sueño de cuatro o catorce que querían otro mapa en Silleda. Silleda y Bandeira, siempre juntos. La nueva legislación respaldada ayer por el Consello da Xunta viene a liquidar el sueño imposible de unos pocos y a recordar que esto no es un matrimonio, que aquí no se puede separar nadie salvo que sean muchos. Puso la Xunta el nuevo listón para segregaciones en 7.500 habitantes como mínimo en los concellos segregados. Para entenderlo con claridad si alguien quiere desarrollar batallas segregacionistas en todo Deza y Tabeirós-Montes, debe ser residente o cambiarse a los municipios de Lalín o de A Estrada, son los únicos que superan el listón de partida. Así son las cosas porque a la Xunta se le ocurrió potenciar fusiones y cargarse los sueños de utópicos e incorformistas. Lo de pobres pero con alcalde, ya es imposible.