?eis de los doce ediles de la corporación de Escaldes-Engordany (Andorra), con su alcalde Antoni Martí a la cabeza, llegaron ayer a Lalín, donde estarán hasta el domingo. El primer acto de la visita tuvo lugar en el salón de plenos, donde Martí y Crespo ratificaron el hermanamiento entre ambos pueblos, en un acto plurilingüe con intervenciones en gallego, catalán y castellano. Martí señaló que Escaldes y Andorra tienen una gran relación y profunda consideración y respeto por los gallegos, «y en especial por toda la gente de Lalín», por lo que dijo le supone un honor iniciar el hermanamiento. Dijo que, si no institucionalmente, sentimentalmente ambos pueblos hace años que están hermanados «como lo confirman los 5.000 gallegos que viven en el Principado de Andorra y los más de mil lalinenses que viven entre nosotros», el 50% en Escaldes. Subrayó la contribución de la colectividad gallega en el actual bienestar de Andorra. Por su parte, Xosé Crespo agradeció la presencia de todos los grupos de la corporación en el acto. Aludió a la apuesta de Lalín por los intercambios con poblaciones cercanas, para incrementar sus posibilidades de éxito, y señaló que el que ayer se rubricó se centrará en la juventud y la cultura. La comitiva andorrana descubrirá esta noche -21 horas- la placa en la rúa de Escaldes, en la zona de O Regueiriño.