Crónica | La votación del diseño del nuevo consistorio El presupuesto de la propuesta de Cristina Díaz y Efrén García, que podría triplicar el millón de euros, decantó la balanza a una opción ganadora que puede hacerse en fases
22 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?l jurado que decidió la elección de propuesta del nuevo consistorio estaba integrado mayoritariamente por arquitectos. Los políticos municipales tenían un margen escaso para decantar la balanza: de hecho, PSOE y BNG optaron por la abstención. Se propuso el sistema de eliminación de proyectos, dejando una final entre el proyecto de Cristina Díaz y Efrén García -un edificio con forma de Q- y el ganador de Mansilla+Tuñón. Las voces de algunos miembros del jurado hicieron entrar en la terna el proyecto de Gerardo Ayala, de corte más clásico pero con un presupuesto más adecuado al fijado en las bases -seis millones de euros-. Una segunda vuelta eliminó esta opción. El jurado decidió esperar la llegada del alcalde Xosé Crespo para tomar su decisión final: y es que la revolucionaria Q podría triplicar el presupuesto. Crespo señaló que el Concello no podía asumir un coste semejante: de este modo, la decisión final rozó la unanimidad para el proyecto de Mansilla+Tuñón, que sumaba la ventaja de poder hacerse por fases. Fue una decisión que tomó bastante tiempo. Y en la que la viabilidad económica se tradujo en un factor clave. Una cuestión que no gustó a la oposición fue el hecho de que las propuestas no incluyesen el coste aproximado de realización. De hecho, salvo MVRDV -5.940.000 euros- y Soriano -unos hipotéticos 5 millones de euros- los demás parecieron obviar el apartado económico de las bases, lo que en la práctica haría inviable construir lo proyectado. Al menos, en Lalín.