«Antes de vestirme xa collía un pitillo»

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

María José Meijide es una de las primeras victorias del programa antitabaco. Llevaba veinte años fumando dos cajetillas al día

16 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La Unidad de Tabaquismo puesta en marcha hace meses por el Concello de A Estrada ha empezado a dar frutos. Treinta estradenses están siguiendo el tratamiento y algunos, como María José Meijide, pueden presumir de llevar más de tres meses sin encender un pitillo. María José era una fumadora compulsiva. «Levantábame pola mañá e antes de vestirme ou de almorzar xa tiña que botarlle un Ducados. Pola noite igual, se me levantaba para ir ó baño, xa prendía un pitillo», confiesa. Empezó a fumar de broma a los 19 años. Pero el chiste se convirtió en adicción y María José se pasó veinte más fumando dos paquetes de Ducados al día. Su familia, sus amigos y sus compañeros de trabajo se cansaron de sermonearle. «Cando me viña un golpe de tos, o meu xefe sempre me dicía:?. Eu quería deixalo, pero nunca o tentara. Non me vía capaz», explica. Al principio le costó, pero las sesiones en la unidad de taquismo le infundieron la fe que le faltaba. El resultado aún no acaba de creérselo. No sólo no fuma, sino que le provoca cierta repulsión pensar en volver a hacerlo. María José se encuentra ahora más feliz consigo misma. Aguanta más largos en la piscina y más rampas de escaleras. Hasta su piel ha mejorado, y con ella su aspecto físico. Más de un conocido la ha parado por la calle para decírselo. Además, ahorra más de cien euros al mes y, por si fuera poco, su marido ha premiado su esfuerzo llevándosela de viaje. El tabaco, bien lejos.