?as restricciones para la ampliación de cementerios y la construcción de nuevos camposantos conforman una problemática común a los municipios de la zona. La nueva legislación sanitaria obliga a mantener unas determinadas distancias a núcleos, junto con las limitaciones que marca el planeamiento urbanístico en los distintos municipios. De este modo, en Lalín el gobierno municipal trata de impulsar el desarrollo de cementerios interparroquiales, que sustituyan a los actuales camposantos. Hasta el momento, la iniciativa se plasmó en el cementerio de Erbo-Palmou, si bien se intentaron promover cementerios comunes en A Xesta y Vilanova, así como en Cadrón, Parada, Alperiz y Muimenta. La pretensión municipal es buscar parcelas equidistantes, que permitan la utilización en igualdad de condiciones para las zonas que abarca. También en Cruces se escucharon propuestas similares por parte del PSOE, ante la falta de espacio en las parroquias para la construcción de cementerios. Gestiones en Silleda En Silleda, vecinos de parroquias como Dornelas y Taboada llevan más de tres años gestionando ante el Concello la posibilidad de construir un nuevo cementerio. En otros casos, como en Parada, la corporación aprobó ceder una parcela en una masa común para que los vecinos puedan construir un camposanto.