Crónica | En los comedores escolares hay que hacer números?para que las?cuentas cuadren Educación subvenciona este servicio con 1,72 euros por alumno y día lectivo. Una cantidad con los que algunos hacen también frente al menú y el mantenimiento
11 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ualquier ama de casa sabe lo que es ir a la compra y ajustar el presupuesto cada día. Los profesores encargados de los comedores escolares están acostumbrados a hacer mil números para cuadrar las cuentas. En algunos centros, pese a la buena voluntad de todos, la subvención no llega y es necesario buscar alguna ayuda extra, por ejemplo alguna aportación de los padres. En el colegio de Vilatuxe comen 70 alumnos, la práctica totalidad de los que estudian en el centro. Dos cocineras y siete profesores colaboradores se encargan de todo. El menú lo elabora una de las profesores. Se trata de lograr lo que puede parecer imposible: menús sanos, equilibrados y a muy buen precio. El coste no supera el 1,72 euros que da la Xunta por cada alumno y día lectivo. Un presupuesto que tiene que alcanzar también para reponer la vajilla que se rompe, los uniformes del personal de cocina o hacer frente a alguna reparación. Los lácteos: quesos, yogures naturales y leche, tienen un descuento, gracias a la una subvención de la Unión Europea. El resto se compra allá donde es más barato. Andrés Rodríguez, director del centro, apunta que «buscamos en los folletos de los supermercados y aprovechamos algunas ofertas, a veces en grandes superficies, para comprar a mejor precio». Un método con el que consiguen ahorrarse unos euros. Los menús son variados. De primero no faltan las nutritivas y socorridas sopas, fabadas o lentejas. Ayer tocó sopa de verduras y arroz con algo de carne de ternera, de segundo. El postre es casi siempre fruta o yogurt, y en ocasiones algo casero como un bizcocho o arroz con leche. En el Xesús Golmar de Lalín ayer era el primer día de comedor para los 250 estudiantes del instituto Laxeiro que a partir de ahora ocuparán mesa en el comedor del centro todos los lunes. El miércoles les tocará el turno a otros 250, en este caso del Ramón Aller. Los de Secundaria comen a las tres. Les preceden los 285 del Xesús Golmar que entran en el comedor a las 13.35. Cinco personas: una cocinera y cuatro ayudantes se encargan de preparar los menús. Los chavales echan una mano en la intendencia sirviendo a sus compañeros.