Crespo evita hablar de «futuribles» y los demás se muestran cautos sobre su posición Ninguno de los regidores se plantearía por el momento abandonar el Partido Popular
21 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?a cascada de informaciones sobre la posible escisión del PP ourensano la próxima semana, y la posible creación de un partido con Baltar y Xosé Cuíña como cabezas visibles, corrió como un reguero de pólvora ayer en los foros políticos dezanos. Los alcaldes de Deza reaccionaron mostrando su confianza en la unidad del Partido Popular, que les evite tener que elegir entre seguir a Xosé Cuíña o mantenerse en la disciplina popular. El alcalde de Lalín y secretario comarcal del PP, Xosé Crespo, se mostró rotundo al señalar que «non ten sentido falar dunha escisión no PP, cando Palmou, Xosé Manuel Baltar e Roberto Castro desmentiron esta posibilidade». Añadió que si los propios interesados niegan una posible división del PP «eu penso que non hai. Polo tanto, non é momento para falar de futuribles». Cabe recordar que Crespo señalaba el sábado, tras la inauguración de O Regueiriño, que estaba dispuesto a colaborar dentro del PP para acercar posibles posturas divergentes que hubiese. Por su parte, el alcalde de Vila de Cruces, Jesús Otero Varela, se mostró como un hombre de partido, dispuesto a asumir los postulados que lleguen desde la dirección del PP y recordó que siempre se había mantenido fiel a la disciplina del partido, línea en la que piensa seguir. El regidor de Dozón, Adolfo Campos, mostró su confianza en que el PP mantenga su cohesión. «Sinceramente, espero que non haxa un novo partido». En todo caso, indicó que estuvo en estos días con el diputado autonómico Xosé Cuíña y en ningún momento se había comentado tal posibilidad. Preguntado sobre su elección en el hipotético caso de producirse una escisión, señaló que «é prematuro para sabelo». Riesgo político La postura de los alcaldes dezanos se enmarca en una cautela absoluta y en una firme esperanza de no tener que optar entre dos opciones difíciles de sopesar: por un lado, Cuíña es en la mayoría de los casos su mentor político. Pero por otro lado, abandonar la disciplina popular tendría unos costes elevados, puesto que una marcha del partido implicaría con toda probabilidad un recorte importante en las subvenciones procedentes de las instituciones que controla el PP: Xunta y Diputación, situación que pondría en un fuerte brete a las arcas municipales. En esta tesitura, sotto voce se asegura un respaldo total de los alcaldes a Xosé Cuíña dentro del PP, para que retorne a una posición de privilegio. Pero, si la cuestión pasa por respaldarle fuera del PP, el respaldo se torna cautela.