Crónica | Internet gratis en A Estrada Algunos?aún?no?lo?saben,?pero?el?entorno?de?la?biblioteca?es?el?nirvana?de los cibernautas. Cada día son más los que se arriman allí para conectarse a Internet sin pagar un euro
11 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Ni ADSL ni leches. Los estradenses pueden conectarse a Internet sin gastar un duro. Sólo necesitan tener un ordenador portátil y ganas de darse un paseo hasta el entorno de la biblioteca. O eso, o alquilar un piso en la zona para aprovechar la conexión wireless -es decir, sin cables- con un simple equipo de sobremesa. En el edificio de usos múltiples de A Estrada se han instalado tres antenas con cargo al proyecto Internet nas bibliotecas . Una da cobertura a los siete ordenadores de la biblioteca, que están registrando una media diaria de cincuenta usuarios. Otra facilita la conexión en el punto de información situado en la planta baja del edificio -con acceso a Internet restringido- y una tercera cubre el entorno de la biblioteca. La cobertura alcanza, en teoría, 150 metros a la redonda. En la práctica son unos cien, aunque la intensidad de la señal no es uniforme. Hay zonas más distantes en las que la cobertura alcanza su tope máximo y otras más próximas a la antena en las que un edificio entrometido obstaculiza el proceso. Encontrar la ubicación ideal es un arte moderno al alcance de cualquiera. Sólo requiere paciencia. Los portátiles de última generación traen incorporada una tarjeta de red inalámbrica que permite el acceso a Internet sin más problemas. No obstante, para aprovechar las ventajas del wireless con un portátil más antiguo o un pecé convencional basta con comprar una tarjeta de red inalámbrica. No llega a los cincuenta euros y sirve para conectarse a cualquier red del mundo, no sólo a la estradense. Con el portátil en mano y la batería bien cargada sólo hay que situarse en las proximidades de la biblioteca. El ordenador detectará las redes Bibliogalicia y el usuario sólo tendrá que escoger la que más cobertura le ofrezca. Y autentificarse introduciendo su nombre y su contraseña. La primera conexión exige al usuario que se registre completando un formulario con sus datos. Las siguientes, basta con introducir nombre y password para tener acceso a Internet gratis y sin límite de tiempo. Hasta que la batería aguante, que el internauta de pro está siempre dispuesto a cometer un exceso. Aún no hay datos oficiales, pero un paseo por la zona basta para comprobar que la iniciativa es un éxito. Algunos se apostan en el pasillo de la biblioteca y otros aparcan sus coches en la rúa Matadoiro. Todos son zahoríes de la Red a la espera de que el sistema wireless amplíe fronteras.