Reportaje | Innovación y conservadurismo en la arquitectura municipal En la última década, más de veinte Concellos gallegos han construido nuevas casas consistoriales; un rasgo común: todas se proyectaron como emblemas de las localidades
04 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.NARÓN. El Concello, de 30.000 habitantes, invirtió 3.606.072 euros en el edificio, helipuerto incluido; para el diseño no fue necesario buscar fuera arquitecto, ya que lo ideó el municipal, Manuel Villar. VIVEIRO. El polémico edificio ideado por Alfredo Freisedo Alemparte, que habitualmente diseña las tiendas de Adolfo Domínguez, contó con un presupuesto de 2.404.048 euros. BOIRO. El concello coruñés, de 18.000 habitantes y enclavado en las Rías Baixas, contó con un presupuesto de 7.212.145 euros para llevar a cabo el proyecto del nuevo consistorio. MONFORTE. El concello se construyó aprovechando una antigua escuela abandonada. El consistorio de la localidad de 20.000 habitantes se inauguró en 1998. A ILLA. Manuel Gallego Jorreto fue el encargado de proyectar el consistorio de la localidad, presupuestado en 961.619 euros, un edificio al que algunos califican como búnker. MOECHE. La idea para el diseño del concello partió del alcalde de la localidad, y fue proyectada por Ramón Rivera. El presupuesto ascendió a 600.000 euros. Se inauguró en el 2002. CABANAS. El consistorio, que todavía carece de mobiliario, es un diseño de José Fernández Muíños, que creó el edificio con un presupuesto de 1.803.036 euros. OZA DOS RÍOS. El edificio se inauguró en julio del 2003, y costó 650.000 euros. El alcalde de la localidad manifestó la intención de que el concello sea el símbolo de modernidad del municipio. ?alicia está renovando la cara de sus Concellos. En la última década una veintena de municipios han construido nuevos edificios, con lo cual Lalín ya puede tomar nota, para bien y para mal. Aunque los arquitectos que visitaron Lalín afirmaban que éste es el único Concello que elegirá diseño a través de un concurso de ideas, localidades como Viveiro y Boiro ya optaron por el sistema, con división de opiniones en cuanto a los resultados. A la hora de darse un paseo por los concellos recientes, hay para todos los gustos, desde moles de hormigón hasta «casas de la pradera». Si el viernes Cristina Díaz, una de las arquitectas del proyecto de Lalín, proclamaba lo «feo» que era el edificio del cartel que anuncia el futuro ayuntamiento, quizás debería ver la arquitectura que se cuece por otras localidades. Una constante de los concellos, o más bien de sus regidores, es la intención de que sus consistorios sean el emblema y la imagen de la localidad. A partir de ahí, todo es posible. Diseños variados En cuestiones de diseño, nunca llueve a gusto de todos. La construcción de la mayoría de los nuevos concellos se ha visto rodeada de polémica. Unificar una fachada antigua con un diseño vanguardista en el consistorio de Viverio parece no haber agradado a todo el mundo, algo parecido al edificio de A Illa, al que muchos tildan de «búnker». Conseguir un edificio que identifique al municipio no es nada fácil. En la lucha por ser la octava ciudad de Galicia, algo a lo que también aspira Lalín, Manuel Villar, creador del concello de Narón, decidió culminar el edificio con un helipuerto. Conseguir creaciones únicas y emblemáticas resulta una labor difícil, con lo que todas las ideas que se reúnan ayudarán. Cuando Xosé Crespo visitó las instalaciones del nuevo concello de A Illa, se interesó por la construcción y su arquitecto, pensando, tal vez, que eso era lo que él quería. De hecho, se interesó porque su autor se presentara al concurso de Lalín: era Gallego Jorreto. Y es que la visión del alcalde es muy importante. Si no, que se lo pregunten al de Moeche, que fue el que marcó las directrices a partir de las que se construyó el consistorio, balconada incluida.