Reportaje | Las creaciones estradenses con lino intentan buscar un mercado La Asociación Amas de Casa de A Estrada tiene en proyecto conseguir el sello oficial de sus trabajos artesanales de?alta?calidad
12 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Encaje de bolillos, vainicas, lino o telares son la base de un proyecto que inicia la Asociación Amas de Casa y Consumidoras de A Estrada. La idea surge a raíz del buen funcionamiento de los cursos que esta asociación lleva realizando desde hace años para las mujeres de las 51 parroquias y de toda Galicia. Prueba de ello es la última exposición, que estuvo durante el mes de julio en A Estrada y después se trasladó a Cerdedo con motivo de sus fiestas, dedicada a mostrar los trabajos realizados por las alumnas a partir de modelos de encajes de Camariñas o incluso del original de un ajuar del siglo XVIII. Ahora, su iniciativa se centra en formar un grupo de mujeres rurales de la zona de Tabeirós y Terra de Montes que, utilizando el lino como materia prima, creen tejidos, y confeccionen con ellos toallas, mantelerías, ropa de cama y vestidos. Pero eso sí, buscando una denominación de origen porque, como destaca la presidenta de la Asociación, Noni Araújo, «se trata de labores de alta calidad». Están decididas a llevarlo a cabo pero todavía les falta la aprobación de las consellerías pertinentes, aunque esperan tenerlo para el año que viene. Pero si la ternera gallega lo ha logrado y Camariñas también ¿por qué los labores de un grupo de mujeres rurales no lo puede conseguir? Sus trabajos son realizados a mano, con unos tejidos finísimos y sobre todo con el cariño que una ama de casa dedica a sus tareas. De ahí que soliciten la denominación, porque los resultados lo merecen y además se han convertido en todas unas expertas en el oficio del lino y se ven capacitadas para sacar una producción continua. Son casi 700 las mujeres anotadas en la asociación, y si lo que tienen entre manos se pone en marcha, las amas de casa tendrán una ocupación más que las tareas del hogar, y sobre todo un pequeño saliario, sin salir de casa.