AL FILO | O |
28 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LOS TIEMPOS HAN CAMBIADO y la corbata y el traje azul o gris ya no son el uniforme obligado. Dicen las revistas de moda que lo que nos ponemos nos delata y puede ser fiel reflejo de nuestro estado de ánimo y de nuestra forma de ser. En Lalín se produjo el desembarco de dos conselleiros en dos días. En las fotos de presentaciones e inauguraciones como éstas, llenas de políticos, las pocas notas de color las suelen poner las corbatas de ellos y los trajes de las damas. En esta ocasión, el alcalde de Lalín, Xosé Crespo, destacaba en medio de tanto gris y tanto azul marino. Traje beis, de lino, para que luego no digan que la arruga no es bella, y alegría en las corbatas y las camisas en las que danzaban los naranjas, los añiles y por las que se encaramaban hasta unas petunias estivales. Si la forma de vestir es el reflejo del alma, al regidor no le falta ni atrevimiento, ni imaginación, ni espíritu de modernidad, muy de agradecer en un político. Además de poner una nota de estilo propio en las reuniones también se encarga de promocionar una de las riquezas económicas de Lalín: la moda.