El gobierno municipal estradense y todos los colectivos económicos, sociales, vecinales y culturales han expuesto en más de una ocasión durante la última década -una vez que empezó a hablarse en serio de la autovía desde Santiago a Pontevea- la conveniencia de empezar a reclamar una ampliación del proyecto, a medio plazo, de la autovía, que suponga prolongarla hasta la villa estradense. No se quiso insistir demasiado mientras la idea de la Xunta no se plasmara en un proyecto con presupuesto, fechas y adjudicaciones. Los diez kilómetros de carretera que unen A Estrada con Pontevea soportan bien el tráfico actual aunque la calzada está deteriorada. Pero no se quiere perder la ocasión, ahora que la autovía empieza a ser una realidad, de pedir una prolongación aunque esa obra tarde una década en llegar.