?no de los asuntos pendientes es el proceso de investigación en torno a la presunta venta de exámenes para las pruebas de acceso a la Guardia Civil, un caso que se remonta al 2000, con ramificaciones a nivel nacional y que instruye el Juzgado número 1 de Lalín. -¿En qué situación se encuentra este procedimiento? -Es cosa del juzgado. Yo únicamente con saber que sigue su ritmo normal es suficiente. No hago comentarios. Son cosas que llevan su tiempo. A veces hay cosas gravísimas pero fáciles de tramitar como alguien que le da un hachazo a otro e incluso no lo niega porque dice que estaba harto. Es algo gravísimo, pero muy fácil de tramitar. Pero en cambio una cuestión como ésta, que se refiere a algo de sentido económico o burocrático, suele dar mucha lata porque son muchos oficios y muchas personas implicadas y estas cosas llevan mucho tiempo. -¿Cómo ve la situación del juzgado? -Normal. Como en muchos sitios la justicia tiene elementos de lentitud, que son casi estructurales, inevitables. Esta visita es rutinaria y el juzgado no tiene ninguna particularidad especial. Son visitas ordinarias para que cada año haya una presencia en los juzgados y se pueda ver como están las cosas. -¿Le planteó el personal del juzgado alguna carencia especial, de trabajadores? -Siempre se habla de que se necesita más personal, pero es una cuestión difícil de señalar en las circunstancias actuales. Realmente hasta que tuviéramos bien estructurados la entrada en los juzgados con la demarcación y todo eso no podemos saber con seguridad cuánto personal se necesita y menos en la situación actual, pues hubo un cambio en la ley orgánica que todavía está sin llevar a la práctica pero señala cómo hay que distribuir ese personal. Va a tener una distribución con funciones diferentes y por eso es prematuro hablar ahora si sobra o falta personal. Probablemente en conjunto no sobre, pero tampoco creo que falte. -¿Está ajustada la plantilla judicial? -Puede ser, lo que pasa es que hay disfunciones, que en unos sitios hay más de los que se necesita y en otros menos. Entonces habrá que acomodarla adecuadamente y, sobre todo, sacarle mucho más partido a los medios técnicos de los que se dispone. Es una cosa poco incomprensible que, aunque el trabajo normalmente aumenta, se ha favorecido mucho la tramitación gracias al nuevo procedimiento civil y no se comprende mucho como, a veces, con los medios técnicos de informática no se obtenga un resultado de celeridad mayor, en lo que es de puro trámite. Porque ya se sabe que por muchos ordenadores que pongamos, el juez debe estudiar una resolución como es debido y después darle a las partes la oportunidad de que hagan alegaciones. Me estoy refiriendo al papeleo normal. -Esta comarca tiene un índice muy bajo de delincuencia, lo cual no tiene nada que ver con lo litigantes que sean sus vecinos, ¿es un juzgado que está saturado de procesos pendientes? -Son juzgados que pueden estar un poco mejor, como casi todo, pero en este momento no están mal. Para el índice de asuntos que hay aquí, tanto civiles como penales, los dos juzgados existentes en Lalínson suficientes. Están dentro de los parámetros perfectamente normales.