El Lalín necesita ganar hoy a un Compostela B que pese a su séptimo puesto está descendido, ya que de no hacerlo quedará prácticamente fuera de la promoción
08 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l C.D. Lalín tiene hoy en el Cortizo (17.30 horas) bastante que ganar pero, sobre todo y por desgracia, mucho que perder en su duelo con el Compostela B. Su trayectoria irregular en esta segunda vuelta le ha costado al conjunto rojinegro llegar a cuatro jornadas para el final de Liga con la obligación de vencer, so pena de decir prácticamente adiós a la promoción de ascenso a Segunda B. Los 6 puntos que ha cedido en los cuatro partidos precedentes han alejado peligrosamente a la plantilla de José Manuel Acevedo de la cuarta plaza de la clasificación. Si tras 30 jornadas el Lalín era sexto con 52 puntos, a tres del Compostela B, en la actualidad, aunque mejora un lugar en la tabla, ve el último pasaporte para el play-off a 5 puntos, los mismos que lo separan del Verín. Así las cosas, esta tarde el cuadro dezano sólo puede pensar en ganar a un adversario que, pese a su séptimo puesto en la tabla, es ya equipo de Regional Preferente a causa del descenso de la primera plantilla compostelanista desde la Segunda B, herida de muerte por los graves problemas económicos de su club. El Deportivo B, frente al Grove, y el Verín, ante el Narón, ambos en sus respectivos feudos, podrían no perdonar hoy un tropiezo dezano y dejar a los rojinegros a ocho virtualmente inalcanzables puntos con ya sólo nueve en juego. El Compostela B no será, pese a su injusta defunción de categoría y los impagos del club, un equipo entregado. Al contrario, el interés de numerosos clubs por la cantera capitalina, incluídos equipos de Primera División, son motivación más que suficiente para que los pupilos de Javier Oreiro salten al campo cada domingo como auténticos jabatos para lucirse ante los ojeadores. El filial sigue siendo, como antaño, un escaparate de lujo para alcanzar metas mayores. Por eso mismo, el Lalín no debe fiarse de la mala racha que atraviesa en estos momentos su adversario, con un empate y tres derrotas consecutivas. La espartana defensa local debe ser la base del triunfo sobre un Compostela B cuyo talón de Aquiles se halla en su pobre bagaje goleador.