A CONTRAPELO
27 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LAS PARADOJAS de la política motivan que dos lalinenses tengan un especial protagonismo si hablamos de la lucha contra el feísmo urbanístico, si hablamos de la controvertida Lei do Solo. El primero, lógicamente, Xosé Cuíña. Fue el promotor de una ley con un buen corazón pero con taquicardías al barajar su aplicación en municipios fragmentados por herencia y jalonados de edificaciones por descontrol gubernativo. El segundo, Xosé Crespo. Como presidente de la Fegamp le tocará abanderar propuestas de los concellos sobre la nueva Lei do Solo de Núñez Feijoo. Todo para mejorar la planificación urbanística de Galicia, el bien común que les une -a los tres- y a todos. ¿Se dan cuenta del triángulo que conforman los tres políticos? Piénsenlo un poco, seguro que le descubren múltiples lecturas. Posdata: el 30 de abril acaba la regularización de las granjas. El tiempo se echa encima.