El agua del invierno llega en abril

DEZA

21 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

MIENTRAS JUGABA el Depor ayer por la noche en Portugal, seguía lloviendo en Galicia. Una lesión anímica, reafirmada físicamente con posterioridad, me alejó del fútbol hace años. Así me interesé más por la agricultura. Visto desde ese ángulo se entiende que no viese ayer al Depor, pero sí tuve cierta conexión con Portugal y viví la lluvia en directo. Vecinos ganaderos de Portugal se desplazaron a unas jornadas técnicas de una potente firma de maquinaria y como llovía en Galicia el esfuerzo de John Deere se vió humedecido por el diluvio que en vez de llegar en invierno llegó cuando dice el refrán, en abril. Sirve el caso para entender que se puede ampliar el cupo de deportes con el de mirar como llueve desde el campo. Lo saben los ganaderos que aguardan un rayo de sol para voltear su hierba y acabar el ensilado. Para eso tiene que escampar algo y, si no ocurre, podemos volver al fútbol.