El abogado de la familia solicita 19 años de prisión y el pago de indemnizaciones millonarias Una cuarta víctima menor de edad permanece en coma irreversible, según sostiene el letrado
13 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l 23 de julio del 2000, una mujer, María Magdalena Aldariz, y sus dos sobrinos, los hermanos Daniel Ángel y José Antonio Guerra Aldariz -de 12 y 15 años, respectivamente-, fallecieron en un accidente de circulación ocurrido en la N-640, en el municipio de Cuntis. Un tercer menor, Aitor Camino Aldariz -hijo de la difunta- permanece en coma irreversible, según sostiene el abogado de la familia. Mañana, el Juzgado de lo Penal número dos de Pontevedra tiene previsto celebrar una vista oral para dilucidar cómo ocurrió el suceso. La acusación particular sostiene que éste se produjo por culpa de Ángel Abad Villamor, de 26 años y natural de A Estrada, y apunta a que circulaba a una velocidad excesiva. De hecho, el letrado imputa al procesado tres delitos de homicidio imprudente, otro contra la seguridad del tráfico y un quinto de lesiones. En total, solicitará 19 años de prisión -doce por las tres muertes, cuatro por el delito contra la seguridad del tráfico y tres por los daños físicos y secuelas padecidos por el tercero de los menores-. Además, su escrito contempla que se condene a Abad Villamor y a su compañía de seguros al pago de importantes indemnizaciones, así el abono de una multa de 4.320 euros y la retirada del carné de conducir durante otros 19 años. Se da la circunstancia de que no consta que la Fiscalía de Pontevedra vaya a ejercer algún tipo de acusación contra el encausado, según informaron ayer fuentes próximas al caso. El abogado de la familia de las víctimas mantiene que, sobre las ocho y veinte de la tarde del día en que ocurrió el siniestro, Ángel Abad circulaba en un Peugeot 405 a una velocidad inadecuada no inferior a los 125 kilómetros por hora por la carretera que une Vilagarcía con Vegadeo. Al parecer, en una momento dado, el turismo comenzó a dar bandazos colisionando, en primer término, con una furgoneta -que circulaba correctamente en sentido contrario- y, acto seguido, con el vehículo en el viajaban los fallecidos. María Magdalena se dirigía, con sus dos sobrinos y su hijo, hacia Portonovo.