LOS BEBÉS vienen de París y el diseño viene de Milán. Y si no vienen, habrá que ir a buscarlos allá. Eso es precisamente lo que van a hacer los empresarios estradenses Manuel Couto y Rogelio Iglesias, que hoy se darán el madrugón para partir hacia la capital europea de la moda. Allí se celebra esta semana una feria del mueble que es la envidia de todo el sector. Dicen que, más que una feria, el certamen es una auténtica ciudad del mueble. El paraíso de los propietarios de nuevos inmuebles. El nirvana de los aficionados al diseño. La feria es en esencia como la de A Estrada. Pero multiplicada por sí misma unas cuantas veces. Tiene 26 pabellones. Algunos con cinco plantas. Tiene artículos diseñados en los cinco continentes y tiene autobuses para que el visitante pueda verlo todo sin gastar siquiera las suelas. Pero sobre todo tiene diseño. Mucho diseño. Los expositores marcan la pauta y definen las nuevas tendencias. Van un año o dos por delante y son los que crean estilo. Las camas que se exhiben en Milán tardan más de doce meses en estar entre las demandas de los consumidores gallegos. Pero al final estarán. Por eso viene bien un poco de inspiración anticipatoria. Y una pizca de vouyerismo.