El libro de la historia del C.D. Lalín podría estar en la calle dentro de un mes

Xabier Otero LALÍN

DEZA

El periodista José Luis Sierra trabaja en la confección de un dosier que recoge las etapas del club La recopilación de las fotografías está siendo una de las tareas más complicadas

09 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El libro con la historia del C.D. Lalín, si se cumplen las previsiones, estará en la calle dentro de poco más de un mes. Esa es, al menos, la pretensión que tiene el club. En su confección trabaja el periodista José Luis Sierra Oría, quien ha vivido una parte importante de los avatares que ha sufrido la sociedad rojinegra. «Tocamos todas as etapas. No primeiro capítulo fálase do fútbol da comarca de Lalín pasando polo C.D. Loriga e o Lalín Fútbol Clube ata o nacimento da actual entidade en 1.974. Tócanse os distintos ascensos acompañados das fotografías dos presidentes, adestradores e xogadores dos equipos», explica. De la misma forma que ocurrió con el manual del Club Balonmano Portadeza, la consecución de las imágenes está siendo la gran dificultad de esta atractiva tarea. El estudio está tan avanzado que ya se encuentra ya en la edad futbolística moderna. «Hai lagunas de anos nos que non hai ningunha fotografía. Agora mesmo estou falando do último partido da liga de 1980-1981 co ascenso do equipo a Terceira División. Un éxito porque o ano anterior o Lalín subira a Preferente dende a Primeira Rexional. A ver se o podemos sacar para o mes que vén. As rapazas están a facer a composición», reconoce Sierra. En cuanto a las anécdotas, que siempre gustan mucho a los aficionados de un equipo, comenta que «aínda non atopei ninhunha, pero ó acabalo intercalarei cousas. De feito, hoxe contáronme algo interesante e tiven que ir a ese ano de referencia para engadilo». Aún quedan muebles Hay que destacar que desde el club rojinegro se quiere dejar claro que la retirada de parte del mobiliario de la sede social del C.D. Lalín, situada en la calle Manuel Rivero, no afecta al normal desarrollo del trabajo de las empleadas que siguen realizando las oportunas gestiones. «Hay ordenadores, faxes, impresoras, archivadores, teléfonos y mesas», afirman. Asimismo, se asegura que ese mobiliario, por valor de un millón de las antiguas pesetas, retirado por la firma que lo suministró en su día sólo ocupaba un despacho dentro de la citada sede del club.