La oposición lalinense prepara sus propuestas para la comisión del IBI

La Voz LA VOZ | LALÍN

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

El PSOE quiere saber si el Catastro variará los valores y el BNG solicita un coeficiente reductor Los socialistas pretenden que este grupo de trabajo se entreviste con la gerencia provincial

05 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?a oposición de Lalín prepara sus propuestas ante la primera reunión de la comisión municipal del IBI. Tanto socialistas como nacionalistas son partidiarios de continuar la línea expuesta en el último pleno. El portavoz Cristóbal Fernández (PSOE) señaló que la clave ahora es saber si el Catastro admitirá la modificación de los valores catastrales, por lo que considera fundamental a la hora de comenzar el trabajo de la comisión una reunión de ésta con la gerencia provincial. Recuerda que son sólo cuatro los integrantes, por lo que no supondría dificultad de asistencia. Dijo Fernández que las cuestiones que dependen del Concello, como las bonificaciones o el reajuste de los núcleos rurales, son aspectos que podrán estudiarse con más detenimiento. El portavoz socialista quiere la reunión con la gerencia de Catastro para clarificar las posturas, y evitar que entre éste y el Concello se pasen continuamente la pelota a la hora de asignar las competencias para modificar la ponencia de valores. Por su parte, Francisco Vilariño (BNG) se remitió a las propuestas planteadas en la sesión plenaria. Señaló también que el problema de raíz es la ponencia de valores, que dijo fue un problema generado por el PP con la anuencia del PSOE. El edil nacionalista reiteró que existe sobrevaloración en el casco urbano, por lo que estima necesario aplicar el coeficiente corrector N , establecido en la ley para zonas con sobrevaloración. En la línea de lo apuntado en el pleno, también plantea que para las viviendas de la zona rural sería más conveniente tributar en rústica con el 0,3 que hacerlo en urbana, donde el coeficiente es el 0,5; el BNG insiste en rebajarlo al 0,4. De todos modos, la sobrevaloración será su caballo de batalla, ya que además alerta de que se notará la subida a lo largo de diez años, por estar prorrateada, y las bonificaciones son sólo una cuestión potestativa.