El sector porcino teme el impacto de una prohibición europea para castrar

La Voz LA VOZ | LALÍN

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

La medida empieza a tomar cuerpo y se enmarca en la defensa del bienestar animal Un acuerdo obligaría a adelantar las matanzas para evitar el olor en la carne

28 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La Comisión Europea presentará en el año 2005 una propuesta en la que planteará la prohibición de castrar los cerdos. La medida empieza a tomar cuerpo y países como Holanda ya la respaldan. La acción se enmarca en la línea de medidas diseñadas para defender el bienestar animal. También en Holanda se levantaron las primeras voces desde potentes sociedades del sector que apuntan al impacto de la medida que afectaría de modo especial a la industria pero que seguramente el coste de esa decisión política se trasladaría también a los productores. El impacto vendría dado en aspectos de rendimiento industrial y de ajustes precisos para el consumidor. La necesidad de adelantar el sacrificio para evitar que la carne adquiera un olor que se elimina con el castrado repercutiría en costes. En el mercado existen las dos modalidades de interés en el consumo. Así, en Holanda y otros países existe rechazo a carne de cerdo que no fue castrado. En otros, como España, va por zonas, y en Portugal, a donde comercializa mucho la zona de Deza y Tabeirós, lo quiere sin castrar. Para el ganado inicialmente supondría la eliminación de un trabajo de su cadena de producción pero el ajuste de las canales a pesos más bajos podría incidir en el consumidor y reducir las ventas, además de que el impacto económico siempre acaba siendo trasladado en buena medida al productor aunque no lo genere. La comarca, como todo Europa, vive con inquietud el impacto de esta medida en el caso de que llegue a prosperar.