Los músicos acompañaron al meco por las calles hasta la plaza de la iglesia, donde se cantaron las coplas
25 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.En Lalín, la asociación O Naranxo celebró el enterro da sardiña. La comitiva, entre los que no faltaban los músicos, un guardia civil y una monja recorrieron el centro de la capital dezana, desde el monumento al cerdo hasta la plaza de la iglesia. Se leyeron las coplas satíricas en las que se repasó toda la actualidad del año y se quemó un muñeco de paja con los ojos tapados que simbolizaba al secuestrador del entroido, un escudo de dos metros de alto, raptado en la madrugada del domingo de las calle Colón. Los habitantes de la residencia Nuestra Señora das Dores de Lalín tuvieron que conformarse con ver desde la ventana arder el meco de papel y paja. El frío les impidió salir al patio, pero antes la mayoría de ellos habían escrito en un papel las cosas que querían que se quemará con el entroido, desde el dolor de pies a la acidez de estómago, y lo habían introducido en el muñeco.