Generales en la cuerda floja

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

Crónica | El declive del carnaval tradicional en A Estrada El entroido no es lo que era. Los ejércitos de Santeles, Couso y Santa Cristina han firmado el?armisticio y?los?célebres «altos?dos?xenerais» amenazan con pasar a?la?historia

03 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

En el Val do Ulla, el entroido tuvo tiempos mejores. Antaño las batallas dialécticas de los generales tenían más audiencia que O. T. y los vecinos se peleaban por vestir el uniforme. Hoy los mayores prefieren entregar el testigo y los jóvenes no son suficientes ni para formar medio batallón. Justo ahora que la actualidad da tanto de sí y que los entresijos locales podrían inspirar múltiples coplas, los vecinos de Santa Cristina de Vea, Santeles y Couso han decidido tirar la toalla. Ninguna de las tres parroquias estradenses que durante décadas han preservado la tradición carnavalesca del Val do Ulla celebrarán este año los míticos «encontros dos xenerais». Las razones son múltiples, pero la principal es la escasez de organizadores y de apoyos. Preparar un buen «alto» puede llevar dos o tres meses y supone además un importante desembolso económico al que por el momento las administraciones nunca han contribuido en exceso. En los últimos años, los ejércitos de Santa Cristina de Vea y de Santeles habían desembarcado también en el casco urbano para escenificarar sus «altos» dentro de la programación festiva del Concello. No obstante, los organizadores aseguran que la contraprestación económica no compensa los gastos y el trabajo y este año no parecen dispuestos a enfrentarse en las calles de la villa. Los «altos dos xenerais» son una tradición antiquísima que enfrenta verbalmente a dos ejércitos en una lucha poética en la que se satiriza la actualidad local. Su origen es incierto, pero los investigadores creen que podría ser una reminiscencia de la lucha contra los franceses o de las guerras carlistas. En vista del complicado panorama y para tratar de salvaguardar la tradición, el Concello estradense negocia con varios «xenerais» la formación de dos ejércitos que escenifiquen este carnaval uno de los célebres «encontros» en el casco urbano.