AL FONDO | O |
16 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.EL PARO descendió el pasado año en Deza. Pero no estaban contabilizados los veintiséis trabajadores de la cantera de Campomarzo. Su regalo de Reyes llegó con retraso y envenenado: el juez mantiene la suspensión cautelar de la actividad en la explotación y la empresa el expediente de regulación de empleo. Sólo queda la vía del diálogo entre las partes afectadas en el conflicto viario para mantener estos puestos.