Boicot lluvioso

PEDRO BERMÚDEZ

DEZA

EL CRISOL | O |

12 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

NO SÉ SI SERÍA muy buena idea retrasar el inicio de las obras de semipeatonalización del casco urbano de A Estrada. Creo que no. Los comerciantes no querían que los trabajos comenzasen en verano. Preferían tener las calles libres de obstáculos para propiciar el paseo de los estradenses que quisiesen aprovechar los escasos días cálidos del noroeste penínsular. La verdad es que por estas latitudes, las jornadas de buen tiempo son una rareza. Como las mandarinas en julio o los peladillos en enero. Como los mangos en Galicia o el caldo gallego en Nepal. Por eso nunca está de más aprovecharlas. Para pasear, para comprar o para lo que se tercie. Sin embargo en este caso, lo que debería terciarse sería adelantar trabajo. «Traballo feito non corre présa», que dirían nuestros mayores. Aquel lejano mes de agosto y aquel desacostumbrado sopor de septiembre estarían bien empleados en ir avanzando algo de las obras. Pero no se hizo. En realidad no se hizo nada hasta octubre. Los comerciantes matizaron que querían una demora pero no tan generosa y el Concello alegó que se había limitado a atender las peticiones del sector. Total, que el otoño se echó encima y detrás llegó el invierno. Las navidades pillaron la obra a medias y la apoteosis comercial aconsejó paralizar los trabajos durante las fiestas. Ayer se retomaron, pero la lluvia parecer querer boicotearlas. Sin haber consultado a ningún experto, supongo que, si la ira de las nubes no cesa, la cosa irá aún para largo.