EL CRISOL | O |
02 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.EL PROLONGADO encierro de vecinos en el edificio consistorial estradense está provocando efectos relacionados con las reivindicaciones de quienes lo fomentan, pero también otras muchas consecuencias, anécdotas y hasta chistes, muchos malvados y otros bastantes originales. En el plano serio, figuran los efectos del encierro en el propio seno del grupo de gobierno local, con discrepancias notables entre unos y otros sobre las respuestas que puede dar el PP a la movilización o la mayor o menor eficacia de hacer oidos sordos a las reivindicaciones. En cualquier caso, Palmou tuvo que intervenir hace unos días para poner un poco de orden y cordura. Quizá pidió que nadie mueva un pelo hasta que pasen las elecciones generales. Después, puede estallar todo, quizá cuando se prepare, o se intente aprobar, el presupuesto municipal para este año. Caben mil posibilidades, pero el PSOE ya adivina que el Concello se ha quedado sin oficiales y es ingobernable actualmente. En el plano lúdico, los chistes y comentarios malvados están a la orden del día. Cada jornada surge alguno. Tenemos rumores que indican que hubo peleas por las uvas y el champán en la cena de Nochevieja en el Concello, y otros que señalan una orden de arriba para que la grúa retirase coches oficiales -de Rajoy- aparcados sobre la acera frente a la casa de Palmou. Y luego están los rumores que lanzan los mismos autores; que si Campos cesará como alcalde en mayo para facilitar que el PP estradense siga unido, que si el BNG tendrá que recuperar a Rendo, experto en el IBI, que Fraga inaugurará la plaza de la Contribución el día 12...