EL CRISOL | O |
03 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.DESPUÉS de dos décadas viviendo en pisos alquilados, a principios del pasado verano decidí abandonar ese caro hábito -porque al final te quedas sin vivienda y sin dinero- y decidí comprar un piso. Me costó todos los ahorros que tenía y un préstamo por todo lo que pienso ganar hasta el 2011. Eso sí, tengo 110 metros cuadrados de habitáculo que siempre será mío, todos los meses. Por la antigua contribución, ahora IBI de urbana, me tocará pagar unos 110 euros. Al menos eso creo, y tampoco tengo idea clara del valor catastral de ese piso normalito. Están cantando por ahí que hay casi un centenar de inmuebles, que pueden parecerse al mio, con sobrevaloración catastral. Y agregan que, hace varios años se elaboró una ponencia de valores con algunos errores, y la reciente subida del IBI, del 60% en A Estrada, va a castigar a otros doscientos o trescientos estradenses con pisos o propiedades que tienen una valoración algo elevada. El resto de propietarios quizá deberían estar contentos con lo que les toca. No tengo ni idea ahora en cuál de esos grupo acabaré cuando elaboren la nueva ponencia de valores y hagan la revisión.