La Diputación desagravia a Bóveda con el salón de plenos vacío

A. Castroverde PONTEVEDRA

DEZA

La figura de Alexandre Bóveda tiene desde ayer el reconocimiento unánime de la provincia desde la que sirvió a Galicia y en la que entregó su vida. Las tres fuerzas políticas representadas en la Diputación -PP, PSdeG-PSOE y BNG- decidieron por unanimidad iniciar el expediente para nombrar al político galeguista hijo adoptivo de la provincia. También hubo identidad de pareceres para promover el nombramiento como hijo predilecto de Bibiano Fernández Osorio Tafall. Sólo dos personas siguieron la histórica sesión, que dio comienzo un poco antes de lo previsto, en los asientos destinados al público. Atrás quedó la tormentosa sesión de septiembre del 2002 cuando la Diputación, bajo la presidencia de Manuel Abeledo, se negó a nombrar a Bóveda hijo adoptivo. Ayer, la corporación provincial rectificó aquella polémica decisión -en la línea de un mayor reconocimiento iniciada por el propio Abeledo meses después- y decidió el desagravio a Bóveda en un clima de completa normalidad. El salón de sesiones en el que el político galeguista sufriría el consejo de guerra que condujo a su fusilamiento en agosto de 1936 estaba ayer prácticamente vacío. En septiembre del pasado año, medio centenar de personalidades galeguistas y cargos nacionalistas habían protestado por la negativa del PP a cerrar una de las heridas que quedaban abiertas de la Guerra Civil. La sesión fue calificada de «día histórico» por el portavoz del BNG, César Mosquera, quien había promovido la moción para nombrar a Bóveda hijo adoptivo, después de que los populares lo hiciesen hijo predilecto en la Diputación de Ourense, su provincia natal. El representante del PP, Xosé Crespo, señaló que tanto Osorio como Bóveda merecían «sobradamente» el reconocimiento provincial.