El carro se quedó pequeño

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DEZA

Crónica | El primer día del Centro Comercial Deza Juan Carlos Fernández, gerente del hipermercado Eroski, cifra en más de 5.000 clientes los que asistieron en la jornada de apertura al público

18 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?os carros se quedaron pequeños. En Eroski. Era la primera vez que los lalinenses podían acudir a un hipermercado sin desplazarse de la localidad, y aprovecharon la oportunidad. Más de cinco mil personas visitaron ayer el híper, según los cálculos del gerente Juan Carlos Fernández. Y compraron. Porque una vista de los carros mostraba que no sólo era una visita de curiosidad. En el apartado de alimentación, los aceites y los vinos fueron las estrellas entre los productos adquiridos: y los higiénicos, que tenían obsequio adicional. Comentaba Fernández que la pescadería también había tenido un notable trabajo, así como la panadería. Y las compras se decantaron también hacia las fechas próximas: los turrones estuvieron en el punto de mira de los lalinenses. Que también demostraron haber aprendido la lección de aquel director general de Camp, Manuel Luque, de buscar y comparar. Así que, mientras el Concello prepara la Cabalgata de Reyes, los padres de los niños lalinenses mostraron ayer un gran interés por la sección de juguetería del híper. Anotaron precios, observaron la oferta, pero todavía no compraron: falta mucho para que llegue la fecha en que los de Oriente se acerquen a la comarca; mientras, los niños se divertían con las payasitas que animaban el centro. Entre las ofertas de lanzamiento, destacaron las de dos por uno: y los televisores de 14 pulgadas fueron la estrella. A lo largo de la jornada, lo que en términos comerciales se conoce como locomotora del centro comercial -el hipermercado- ejerció de tal: y un tren se encargó de llevar a los clientes desde el casco urbano hasta la gran superficie de Lalín. También estuvo concurrido, así que repetirá itinerario el viernes y el sábado. Las horas de mayor concurrencia se registraron hacia las doce del mediodía, y de nuevo por la tarde, entre las seis y las ocho. Entre los lalinenses, los comentarios sobre la visita al centro comercial proliferaban. Era la novedad, y la curiosidad por observar las instalaciones recién estrenadas era grande. Al final de la jornada, Fernández Enríquez se mostraba muy agradecido por la respuesta del público.