VENTANA
15 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Los domingos los periódicos están llenos de accidentes de tráfico, de vidas que se quedan en la carretera, de miembros rotos entre la chapa, de contusiones y hasta de sucesos como el de un conductor que estrelló su coche el viernes por la noche contra una farola en A Estrada. La noche y la lluvia tienen esas cosas. Un chaparrón fue el que acompañó este accidente y otro diluvio golpeaba con fuerza ayer el techo del Auditorio de Lalín que cobijaba a los miembros de la recién nacida Mancomunidad do Deza. Lo decía Crespo en su discurso, haciendo un llamamiento a la unión, al sentimiento de comarca y dejar los excesivos localismos en casa, aunque cueste. Como señala el alcalde que la tromba de agua no ahogue la mancomunidad y que la entidad nazca con la suficiente fuerza para crecer sana y robusta capaz de sortear a todas las farolas que se le pongan por delante.