Álex López se expone a perder tres dedos de un pie por una caída

La Voz LA VOZ | LALÍN

DEZA

12 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La temporada motociclista 2002-2003 ha acabado y de ello se alegran especialmente Álex López y su padre Carlos, que vive junto a su hijo las alegrías y penurias del deporte de las dos ruedas. Los problemas con la moto se cruzaron en el camino del lalinense hasta el punto de apartarlo de la renovación de los campeonatos gallegos de motocross y supercross. Sin embargo, cosas del destino, lo peor aún estaba por llegar. La familia López se desplazó el pasado fin de semana hasta Talavera para cumplir con el calendario nacional y dar por finalizado el ejercicio. Los entrenamientos para establecer las posiciones de salida marchaban muy bien, con el dezano en la sexta plaza, pero una aparatosa caída del piloto que marchaba por delante echaron por tierra sus ilusiones. La mala suerte hizo que la motocicleta de su contrincante ejerciera de cuchilla sobre su pie. El resultado fue la rotura de tres dedos, el aplastamiento del juego de uno de ellos y el desgarro de la parte superior e inferior del pie. El lalinense recibió unas extériles curas en el centro de salud del circuito y acto seguido fue trasladado a un hospital. Ahora se enfrenta a un período de recuperación de tres meses y una inquietante posibilidad de perder los dedos en el caso de que alguna de las venas de la zona se atrofien. Estará tres semanas en observación. Revasado este período, habrá pasado el peligro. «Foi unha pena como o tratou a xente da ambulancia. Case non sabían baixar a camilla. Ademais, en vez de levalo primeiro o hospital fixérono sufrir cunhas curas sen anestesia no centro de circuito. Foi penoso», dice el padre.